Michael Phelps consigue su tercera medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekin, al alzarse con el triunfo en la final de los 200 metros libres con un registro de 1:42.96, lo que supone un nuevo récord del mundo, el tercero que bate en esta cita olímpica.
El Estadounidense sumó su noveno oro olímpico, lo que le permitie entrar en la prestigiosa lista en la que están sus compatriotas Carl Lewis y Mark Spitz, el finlandés Paavo Nurmi y la gimnasta rusa Larysa Latynina.
Tras su apabullante victoria en los 400 estilos y la sufrida en el relevo 4×100 libres, el nadador se hizo con el título olímpico en una prueba que en Atenas no le supo a gloria, tras ser superado en aquella grandísima final por el holandés Pieter Van de Hoogeband y el australiano Ian Thorpe
Pero hoy, sin estos rivales de prestigio, Phelps únicamente peleó contra sí mismo y contra el reloj, aventajando en casi dos segundos al coreano Taehwan Park, plata. El bronce fue para el también americano Peter Vanderkaay.
Sin duda un gran nadador con un monton de posibilidades de llevarse sus ansiadas 7 medallas de oro.
